Recursos económicos
COMUNIÓN DE CORAZONES Y DE BIENES

No puede haber autentica comunión de bienes, sino hay comunión de corazones. Podemos vivir un voto de pobreza financiado, es decir, con todo lo necesario asegurado. No es este nuestro estilo. Se trata de una comunión de bienes, no exigida ni controlada, sino librada a la buena disposición de los miembros. El miembro que no tiene esa buena disposición y no cumple bien el compromiso y el lema sólo se retira.

EQUIPO DE APOYO SAN JOSÉ Y BENEFACTORES
l equipo de apoyo, funcionó durante unos dos años, y luego, se fue desintegrando, a causa de la crisis económica de la Argentina. Fue organizado por el matrimonio Urbano el p. Leopoldo, y la sra María del C. Gibert de Campodónico.
Actualmente hay miembros del equipo, que sigue colaborando pero a título personal. Gente vinculada a este Equipo se reúne una o dos veces al año, con el padre Leopoldo, en la casa de la sra de Campodónico, y realizan alguna colaboración.

Estàn surgiendo benefactores en Paraguay y otros paìses ademàs de Argentina. Es fundamental las visitas del p. Leopoldo a la Argentina en este sentido.

ONGS O FUNDACIONES RELACIONADAS CON LA C.M.S.F.J.

Contamos con benefactores particulares y algunas comunidades religiosas que nos ayudan así como también la Fundación Hermano Regis, la UPAP y las organizaciones Geplades y Cofi. Así como a veces algunas instituciones oficiales, poder judicial, Gobernación e Intendencia. Gracias a la presidenta de Cofi, sra Elizabet Britez, podemos disponer de un espacio prestado por la Generosidad del Dr. Nicolás Leo, en el 7mo piso, encima del Banco Brasil, en Asunción.

Datos generales.
Nuestra actividad misionera, actualmente, tiene escasos recursos materiales. Cinco miembros tienen un precario rubro. Ponemos en común lo que tenemos. Se pide ayuda en distintas instituciones. Se vendía provista por las estancias, en el chaco ( pero actualmente dicha almacén debió cerrarse. ) Se està volviendo a realizar ventas en Espinillo y en algunas oportunidades. Muchas obras ya realizadas, se han concretado con subsidios de proyectos, para un uso determinado.

Para poder sustentarnos, y sustentar nuestras actividades de acompañamiento, a los indígenas, nos vemos obligados, a trabajar a veces fuera de nuestro campo propio en tareas ocasionales o changas. Se hace muy difícil, el sostenimiento del único vehículo. Estamos necesitando urgentemente otro vehículo, para poder trasladar enfermos, y visitar las distintas zonas. Si se recorriera toda la zona, periódicamente, se gastaría solo en combustible, unos 2 millones y medio, de guaraníes. Se han construido centros de salud que no funcionan por falta de medicamentos y equipamiento. Han muerto embarazadas por falta de recursos de atención, o por no haber medios de traslado. No hay a veces insumos faltan también profesionales de la salud, y de la educación, hay mucha gente trabajando ad honorem, o con rubros miserables. En todo el departamento, hay un solo lugar por ejemplo donde se hagan análisis. Hay vastas zonas, que no tienen médico. Se trabaja muy precariamente. La ayuda de la Iglesia del Paraguay, a nivel episcopado es poca o nula. En nuestra diócesis, el obispo no se interesa por ayudar a los pobres, y menos a los indígenas. Creemos que es cierto que no sólo hay que dar el pescado sino también enseñar a pescar y a cuidar el río, pero mientras tanto si la persona está en situación límite hay que atender sus necesidades primarias, para que luego esté en condición de capacitarse y de trabajar. Se trata de vivir las obras de misericordia. En general por no caer en el asistencialismo o paternalismo, se termina olvidando las obras de misericordia, “...dar de comer al hambriento de beber al sediento vestir al desnudo atender al enfermo etc. “

Hace poco hemos recibido una ayuda valiosa en forma extraordinaria de Adveniat Alemania. Es para cubrir algunas necesidades por un tiempo, en lo relacionado con la salud. .

Sabemos que si la obra es de Dios el no dejará faltar lo necesario. Y si bien en estos años hemos experimentado grande carencias, siempre hemos salido adelante.

Sabemos que “ la fe y el amor crecen solamente si los compartimos “ y que lo que hicimos por el más pequeño lo hemos hecho por Jesús.

Diciembre de 2006